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lunes, 1 de noviembre de 2010

Dieta del Dr. Dukan

Dieta del Dr. Pierre Dukan, de su libro No Consigo Adelgazar.
RESUMEN:

Durante la primera semana, consumir sólo proteínas en las tres comidas(huevos máximo 3 por semana, jamón y salchichas de preferencia de pavo, carne de res, de puerco, carne molida, pescado, pollo sin piel. Evitar consumir cualquier tipo de bebidas, como refrescos, café,té, chocolate y tomar agua exclusivamente.En general evitar consumir cualquier tipo de azúcares, carbohidratos simples o complejos y grasas.

Dependiendo de los kilos que se pierdan en esta primera semana, será las siguientes semanas: por ejemplo si pierde 3 kilos las siguientes 3 semanas serán de carnes y verduras( todo tipo de verduras).

Al finalizar las semanas de proteínas y verduras; ahora hay que incluir frutas por otras 3 semanas, es decir, proteínas, verduras y frutas por tres semanas.

Al finalizar estas últimas 3 semanas, se regresa a la alimentación normal, tratando de incorporar poco a poco todos los alimentos(proteínas, grasas, carbohidratos solamente los complejos.

Solamente un día de la semana estará permitido consumir los alimentos que la persona desee. Es importante que entienda que se trata de un cambio de hábitos, por lo que aunque está permitido ingerir todo tipo de alimentos, se debe ser cuidadoso en las porciones y en los tipos de alimentos.

sábado, 9 de mayo de 2009

Dieta baja en carbohidratos ventajas y desventajas

Dieta baja en carbohidratos ventajas y desventajas

Nada de panes, pasta, arroz, fruta, papas ni jugos, es la nueva consigna de quien está a dieta. Se nos quiere hacer creer que un régimen a base de proteínas es el mejor método para adelgazar, y los consumidores lo están creyendo: en 2003 aumentaron las ventas de tocino, embutidos y quesos, y disminuyeron las de pastas, pan blanco y galletas. Como cabía esperar, la industria alimentaria no tardó en sacar a la venta pizza, cerveza, helado, tortillas, bocadillos y otros productos bajos en carbohidratos.
Antes de aficionarse a estos productos "dietéticos", tenga en cuenta que, si bien los estudios indican que vivir de carne, tocino y otros alimentos proteicos no es tan peligroso como pensaban los investigadores, un régimen escaso en carbohidratos no deja de ser una dieta, y aunque consiga bajar de peso, éste volverá con creces a menos que modifique de manera permanente sus hábitos alimentarios. Llenar el carrito del supermercado con productos bajos en carbohidratos con la esperanza de adelgazar podría meternos en un lío gordo, en toda la extensión de la palabra.
El primer problema es que las etiquetas de estos productos pueden ser engañosas. Por un lado, la Dirección de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos aún no determina lo que significa "bajo en carbohidratos" como lo hizo con "bajo en grasas". "En consecuencia, algunos fabricantes abusan de la designación", advierte Sandra Woodruff, dietista y nutricionista de Tallahassee, Florida, y autora de Secrets of Good-Carb/Low-Carb Living ("Secretos de una buena dieta baja en carbohidratos"). Para colmo, las etiquetas añaden conceptos como "carbohidratos netos" y "carbohidratos con efecto", con los cuales los fabricantes distinguen aquellos que, como la fibra, influyen poco en la concentración de glucosa en la sangre.
No entender la terminología implica perder de vista el aspecto más preocupante de estos productos. "El que piense que puede comer lo que quiera de un alimento sin subir de peso sólo porque la etiqueta dice 'bajo en carbohidratos' está en un grave error", señala Gary Foster, director clínico del Programa de Peso y Trastornos Alimentarios de la Universidad de Pensilvania. El actual furor por los productos bajos en carbohidratos les recuerda a los dietistas una época no muy lejana en que el "enemigo" eran las grasas y la gente pensaba que podía atracarse de alimentos escasos en ellas sin sufrir las consecuencias. Lo cierto es que muchos engordaron más que nunca, y se teme que esto vuelva a ocurrir con los seguidores de la nueva moda.
"Las calorías cuentan. Es la base de cualquier dieta, sea la de Atkins [que restringe los carbohidratos] o una baja en grasas", explica Foster, que dirigió un estudio comparativo de ambas, publicado en el New England Journal of Medicine. "Si ingiere usted demasiadas calorías y no las gasta haciendo ejercicio, subirá de peso".
Sin embargo, el experto afirma que, a juzgar por los hallazgos preliminares, la restricción de carbohidratos puede ser eficaz y saludable. él y sus colaboradores observaron con sorpresa que los sujetos sometidos a la dieta de Atkins reducen el mismo peso, en un año, que los sometidos a una dieta más convencional, baja en grasas, y que los primeros presentan aumentos mucho mayores de lipoproteínas de alta densidad (colesterol bueno) y mayores reducciones de triglicéridos. Aun así, Foster advierte que hacen falta más estudios para determinar cuál de las dietas ofrece un adelgazamiento más duradero.
Además, hay preocupación por los efectos que la dieta baja en carbohidratos puede tener a la larga, sobre todo debido al exceso de grasas saturadas de la carne, el queso y los alimentos procesados que muchos de sus partidarios consumen. Aunque la Asociación Estadounidense de Cardiología y la Sociedad Estadounidense de Lucha contra el Cáncer (SELC) ya no aconsejan limitar el consumo diario de grasas al 30 por ciento del total de calorías, insisten en la necesidad de ingerir menos grasas saturadas.
"No hay pruebas de que tantas grasas saturadas hagan bien, y en cambio hay muchas de que aumentan la propensión al cáncer de colon, al de próstata y otros", explica Colleen Doyle, directora de nutrición y actividad física de la SELC. "Desde luego, se pueden restringir las grasas además de los carbohidratos, pero mucha gente no lo hace". A la experta la preocupa también que los seguidores de la dieta coman menos frutas y verduras, justo los alimentos que ayudan a prevenir diversos cánceres.
Mientras no se aclaren todos los puntos, sea precavido. La probabilidad de éxito de cualquier dieta aumenta si se toman estas medidas:
Lea las etiquetas No se deje engañar por los letreros del empaque. Para saber la verdad hay que leer el reverso. Revise el tamaño de la porción (las hay de una pequeñez ridícula) y el número de calorías a fin de elegir el producto óptimo para adelgazar, sea bajo o no en carbohidratos.
No satanice las grasas "No son el peor enemigo", dice Woodruff. "Hay que evitar las saturadas, pero la clave para quedar satisfecho es agregar un poco de insaturadas a la comida". De hecho, en un estudio de la Facultad de Salud Pública de Harvard, las personas sometidas a dieta que comían el mayor porcentaje de grasas saludables adelgazaron más. Sustituya las papas fritas por un poco de frutos secos y la mayonesa de los sándwiches por una rebanada de aguacate, y aderece la ensalada con una vinagreta de aceite de oliva, pero no coma todo esto junto, ni a diario, aconseja Woodruff. "Serían demasiadas calorías".
Coma más fibra La fibra de los alimentos hace más lenta la digestión, lo que mantiene estable la concentración de glucosa y quita el hambre más tiempo. Aproveche con sensatez sus gramos de carbohidratos eligiendo alimentos ricos en fibra como verduras, frutas y panes integrales.
Dése un gusto ocasional El peligro de comer sólo productos bajos en carbohidratos o en grasas es que pueden dejarlo con las ganas del alimento real. "A veces no hay diferencia en el número de calorías", señala Foster. "Por lo tanto, si se muere por una galleta o un chocolate normal, cómase uno o dos, y disfrútelos".

lunes, 12 de enero de 2009

La dieta común del mexicano

Cualquier ciudadano con una dieta común: torta de tamal y champurrado; refrescos para aliviar la sed; guisos en aceite insaturado luego de uso continuo o la famosa dieta "T", a base de tortas, tacos o tlacoyos, prácticamente es candidato a contraer diabetes, sobre todo si además de esa nefasta dieta no hace ejercicio.
Para tener una idea del peligro de esta enfermedad, los números hablan por sí solos: la frecuencia de diabetes mellitus entre los mexicanos ha aumentado más de 30 veces en los pasados 50 años. En el año 2000 hubo más de 47 mil muertes por esa causa y representa la principal demanda de atención médica. Sólo en el Instituto Mexicano del Seguro Social cada año hay 180 mil nuevos casos.
Por ello, científicas como la doctora Marcia Hiriart y su equipo realizan investigaciones en su laboratorio del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México, cuyos descubrimientos sobre los mecanismos de la enfermedad a nivel celular le valieron recibir hace un mes el Premio de Investigación Médica doctor Jorge Rosenkranz 2005, otorgado por los laboratorios Grupo Roche Syntex.
"La clásica torta de tamal con champurrado, seguida de un pan dulce y un refresco, resulta una bomba para el páncreas, una dieta cero en proteínas y sí repleta de grasas y carbohidratos", añadió. Y es que sólo 2 por ciento del páncreas está formado por los llamados "islotes pancreáticos", donde se localizan las células beta, las únicas que producen insulina. El almacenamiento y la liberación de nutrientes en el cuerpo son regulados de manera importante por las hormonas producidas por los islotes del páncreas.
Por ejemplo, afirmó la investigadora en entrevista, después de comer aumenta la concentración de glucosa en la sangre, lo que estimula a las células beta de los islotes pancreáticos a secretar la hormona insulina, que a su vez impulsa la llegada de glucosa a diversos tipos de células del organismo, denominadas células blanco. Esas células aprovechan la insulina, o bien se almacena principalmente en el hígado, en los músculos y en el tejido graso. Al entrar la glucosa en las células, su concentración en la sangre disminuye, y por ello se detiene el estímulo que inició la liberación de insulina.
En el ayuno, los nutrientes almacenados se liberan en forma de compuestos como glucosa, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol, proceso que es regulado por otra hormona pancreática, el glucagon, junto con otras hormonas como las catecolaminas, los glucorticoides y la hormona del crecimiento, denominadas contrarreguladoras de insulina. El desequilibrio de los mecanismos que controlan los niveles de glucosa en la sangre pueden dar como resultado la aparición de la diabetes mellitus, enfermedad caracterizada por el mal funcionamiento del metabolismo de los nutrientes.
Esto puede deberse a la falta total de insulina, en cuyo caso se denomina diabetes tipo uno, o bien a que los tejidos que normalmente responden a la insulina dejan de hacerlo, es decir, se vuelven resistentes, como ocurre con la diabetes tipo dos. Quienes sufren este último tipo de diabetes también pueden presentar a la larga cierta disminución en la cantidad de insulina que circula en la sangre. Ambos tipos de diabetes minan la capacidad del organismo para aprovechar los nutrientes, especialmente los carbohidratos (azúcares y almidones). Es decir, la diabetes es una enfermedad metabólica.
La investigadora y su equipo, después de una larga tarea de laboratorio, observaron que las células beta sintetizan y secretan un elemento llamado "factor de crecimiento neuronal" (NGF, nerve growth factor), y que su secreción es regulada de manera similar a la insulina. Este factor debe su nombre a los efectos que tiene sobre el desarrollo y la supervivencia de ciertas poblaciones neuronales. Sin embargo, se ha documentado que también actúa sobre algunas células de los sistemas inmunitario y endócrino.
La importancia de este NGF en las células beta del páncreas radica en que éstas tienen receptores de NGF, por tanto su funcionamiento podría ser automodulado por este factor de crecimiento. "Hemos observado en células beta aisladas y cultivadas, que el tratamiento con NGF aumenta la secreción de insulina. Esto puede ser explicado, al menos en parte, porque el factor de crecimiento aumenta la densidad de las corrientes de sodio y calcio", explicó la académica sobre la investigación que la llevó a recibir el premio ya mencionado.
"La secreción de NGF endógeno, estimulada por glucosa, también podría ser importante en la regulación de la secreción de insulina, ya que si bloqueamos la actividad de los receptores del NGF, o si lo neutralizamos, la secreción de insulina estimulada con una concentración alta de glucosa, disminuye en 40 por ciento."