domingo, 14 de junio de 2009

Dieta Dash para los Hipertensos

Dieta dash para Hipertensos

La dieta Dash del instituto inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension es la dieta ideal para quienes sufren de presión alta. Se basa en el consumo frutas, verduras y lácteos bajos en grasas que no permiten elevar los niveles de potasio y calcio para mantener la presión arterial regulada.
En esta dieta las porciones de carne están limitadas, al igual que los azúcares, dulces y sal. Las grasas saturadas están limitadas a menos de 7 calorías al día y el colesterol por debajo de los 200 mg por día. Para compensar las necesidades de magnesio y fibra adicional esta dieta incorpora los frutos secos.
Veamos las porciones recomendadas de cada alimento para la dieta Dash:
1. Consumir de 7 a 8 porciones de panes, pasta, cereales y granos integrales. Eso se puede traducir en 1 rebanada de pan de trigo, 25 gr de cereal seco o 75 gr de pasta cocida o arroz.
2. Consumir de 4-5 porciones al día de verduras, preferentemente crudas en mayor cantidad, otra porción en caldo y finalmente salteadas o al vapor.
3. Consumir de 4-5 porciones diarias de frutas, ya sea en pieza de fruta, zumos o ensalada.
4. Consumir de 2-3 porciones de lácteos bajos en grasas como 240 ml de yogur, 40 gr de queso o 240 ml de leche.
5. Consumir menos de 2 porciones de carnes, aves y pescados al día, es decir, máximo dos filetes de 100 gr de cualquiera de ellos.
6. Consumir de 2-3 porciones de grasas y aceites al día, midiendo cada porción como 1 cucharadita de mantequilla o 1 de aceite de oliva.
7. Consumir de 4-5 porciones diarias de frutos secos, semillas y habas, calculando que cada porción representa 3 cucharadas de frutos secos o semillas.

martes, 19 de mayo de 2009

Propiedades de la Flor de Jamaica

Propiedades de la Flor de Jamaica

Investigaciones científicas han comprobado que la Flor de Jamaica tiene una variedad de efectos positivos sobre la salud humana. Se sabe que la Jamaica es rica en una variedad de compuestos nutracéuticos como las antocianinas y procianidinas, fuertes antioxidantes que son la causa del color rojo intenso. Además la Jamaica tiene un contenido significante de las vitaminas A y C, una gran cantidad de minerales, acido cítrico y málico entre muchos otros componentes. Los antioxidantes que se encuentran en la Jamaica hacen de ella una bebida que puede ayudar a combatir varias enfermedades.

Los antioxidantes en la Flor de Jamaica

*Disminuyen los niveles de substancias grasas en la sangre como el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos. Es un coadyuvante en la regulación de la presión sanguínea, propiedad que hace de la Jamaica un alimento ideal para la gente que padece niveles elevados de colesterol y para la gente hipertensa.
(Seguro social de Cuernavaca y Unidad de Investigación Médica en el Distrito Federal, México[1].)
*Regula la producción de insulina, propiedad que lo hace un alimento de alto valor para la gente que sufren de diabetes. (Universidad de Michigan, USA, 2004[2].)
*Combate las células malignas de varias formas de cáncer sin afectar las células sanas. Propiedad que hace de la Jamaica una bebida deseable para gente que buscan prevenir esta enfermedad. (Universidad de Pittsburgh, USA 1990 - 2007[3].)

Aparte de las anteriores propiedades, la Flor de Jamaica es rica en sales minerales haciendo de ella una bebida hidratante ideal para deportistas y en caso de deshidratación por exceso de bebidas alcohólicas o fiebre. La Flor de Jamaica es diurética, ideal para la gente que tiende a retener líquidos o que padece problemas renales, además eliminando lípidos y líquidos la Jamaica mejora el peso corporal. La Jamaica también es un relajante que no produce sueño sino que nivela el sistema nervioso central ayudando a controlar el estrés, así permitiendo un descanso natural. Por su sabor, color, por ser refrescante y fácil de preparar, la Flor de Jamaica es una alternativa sana para sustituir las bebidas gaseosas. Lo invito a que haga de la bebida de Flor de Jamaica una costumbre diaria acompañada de una buena alimentación y ejercicio físico para una vida saludable.

sábado, 9 de mayo de 2009

Recomendaciones para una buena alimentación

Recomendaciones para una buena alimentación

• No incluyas carbohidratos simples (azúcar refinada) en tu dieta
• Reduce todas las grasas animales a un mínimo
• Haz ejercicios con moderación para reducir el estrés (caminatas largas, nadar, montar bicicleta, etc.). Trata de incluirlo en tu rutina por lo menos cuatro veces a la semana.
• Come en abundancia lo que la Naturaleza ofrece en mayores cantidades: vegetales y frutas, pescados, aves de todas clases, y carnes --- poco a poco con las carnes y derivados animales (como son la leche, los quesos y alimentos similares)
• Evita la harina refinada y las grasas hidrogenadas
• Come panes simples
• Evita comer el desayuno, comida innecesaria para nuestra especie. Pero, si tienes que comerlo, hazlo simple y ligero
• Almuerzo: Pasta o arroz hervido, algo a la parrilla, una ensalada generosa y frutas para el postre. Come bien, pero frena antes de alcanzar la sensación molestosa de estar lleno
• Elimina la cena, si puedes. Otra comida que es superflua para nuestro género. Pero si es importante para ti, hazla simple

Dieta baja en carbohidratos ventajas y desventajas

Dieta baja en carbohidratos ventajas y desventajas

Nada de panes, pasta, arroz, fruta, papas ni jugos, es la nueva consigna de quien está a dieta. Se nos quiere hacer creer que un régimen a base de proteínas es el mejor método para adelgazar, y los consumidores lo están creyendo: en 2003 aumentaron las ventas de tocino, embutidos y quesos, y disminuyeron las de pastas, pan blanco y galletas. Como cabía esperar, la industria alimentaria no tardó en sacar a la venta pizza, cerveza, helado, tortillas, bocadillos y otros productos bajos en carbohidratos.
Antes de aficionarse a estos productos "dietéticos", tenga en cuenta que, si bien los estudios indican que vivir de carne, tocino y otros alimentos proteicos no es tan peligroso como pensaban los investigadores, un régimen escaso en carbohidratos no deja de ser una dieta, y aunque consiga bajar de peso, éste volverá con creces a menos que modifique de manera permanente sus hábitos alimentarios. Llenar el carrito del supermercado con productos bajos en carbohidratos con la esperanza de adelgazar podría meternos en un lío gordo, en toda la extensión de la palabra.
El primer problema es que las etiquetas de estos productos pueden ser engañosas. Por un lado, la Dirección de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos aún no determina lo que significa "bajo en carbohidratos" como lo hizo con "bajo en grasas". "En consecuencia, algunos fabricantes abusan de la designación", advierte Sandra Woodruff, dietista y nutricionista de Tallahassee, Florida, y autora de Secrets of Good-Carb/Low-Carb Living ("Secretos de una buena dieta baja en carbohidratos"). Para colmo, las etiquetas añaden conceptos como "carbohidratos netos" y "carbohidratos con efecto", con los cuales los fabricantes distinguen aquellos que, como la fibra, influyen poco en la concentración de glucosa en la sangre.
No entender la terminología implica perder de vista el aspecto más preocupante de estos productos. "El que piense que puede comer lo que quiera de un alimento sin subir de peso sólo porque la etiqueta dice 'bajo en carbohidratos' está en un grave error", señala Gary Foster, director clínico del Programa de Peso y Trastornos Alimentarios de la Universidad de Pensilvania. El actual furor por los productos bajos en carbohidratos les recuerda a los dietistas una época no muy lejana en que el "enemigo" eran las grasas y la gente pensaba que podía atracarse de alimentos escasos en ellas sin sufrir las consecuencias. Lo cierto es que muchos engordaron más que nunca, y se teme que esto vuelva a ocurrir con los seguidores de la nueva moda.
"Las calorías cuentan. Es la base de cualquier dieta, sea la de Atkins [que restringe los carbohidratos] o una baja en grasas", explica Foster, que dirigió un estudio comparativo de ambas, publicado en el New England Journal of Medicine. "Si ingiere usted demasiadas calorías y no las gasta haciendo ejercicio, subirá de peso".
Sin embargo, el experto afirma que, a juzgar por los hallazgos preliminares, la restricción de carbohidratos puede ser eficaz y saludable. él y sus colaboradores observaron con sorpresa que los sujetos sometidos a la dieta de Atkins reducen el mismo peso, en un año, que los sometidos a una dieta más convencional, baja en grasas, y que los primeros presentan aumentos mucho mayores de lipoproteínas de alta densidad (colesterol bueno) y mayores reducciones de triglicéridos. Aun así, Foster advierte que hacen falta más estudios para determinar cuál de las dietas ofrece un adelgazamiento más duradero.
Además, hay preocupación por los efectos que la dieta baja en carbohidratos puede tener a la larga, sobre todo debido al exceso de grasas saturadas de la carne, el queso y los alimentos procesados que muchos de sus partidarios consumen. Aunque la Asociación Estadounidense de Cardiología y la Sociedad Estadounidense de Lucha contra el Cáncer (SELC) ya no aconsejan limitar el consumo diario de grasas al 30 por ciento del total de calorías, insisten en la necesidad de ingerir menos grasas saturadas.
"No hay pruebas de que tantas grasas saturadas hagan bien, y en cambio hay muchas de que aumentan la propensión al cáncer de colon, al de próstata y otros", explica Colleen Doyle, directora de nutrición y actividad física de la SELC. "Desde luego, se pueden restringir las grasas además de los carbohidratos, pero mucha gente no lo hace". A la experta la preocupa también que los seguidores de la dieta coman menos frutas y verduras, justo los alimentos que ayudan a prevenir diversos cánceres.
Mientras no se aclaren todos los puntos, sea precavido. La probabilidad de éxito de cualquier dieta aumenta si se toman estas medidas:
Lea las etiquetas No se deje engañar por los letreros del empaque. Para saber la verdad hay que leer el reverso. Revise el tamaño de la porción (las hay de una pequeñez ridícula) y el número de calorías a fin de elegir el producto óptimo para adelgazar, sea bajo o no en carbohidratos.
No satanice las grasas "No son el peor enemigo", dice Woodruff. "Hay que evitar las saturadas, pero la clave para quedar satisfecho es agregar un poco de insaturadas a la comida". De hecho, en un estudio de la Facultad de Salud Pública de Harvard, las personas sometidas a dieta que comían el mayor porcentaje de grasas saludables adelgazaron más. Sustituya las papas fritas por un poco de frutos secos y la mayonesa de los sándwiches por una rebanada de aguacate, y aderece la ensalada con una vinagreta de aceite de oliva, pero no coma todo esto junto, ni a diario, aconseja Woodruff. "Serían demasiadas calorías".
Coma más fibra La fibra de los alimentos hace más lenta la digestión, lo que mantiene estable la concentración de glucosa y quita el hambre más tiempo. Aproveche con sensatez sus gramos de carbohidratos eligiendo alimentos ricos en fibra como verduras, frutas y panes integrales.
Dése un gusto ocasional El peligro de comer sólo productos bajos en carbohidratos o en grasas es que pueden dejarlo con las ganas del alimento real. "A veces no hay diferencia en el número de calorías", señala Foster. "Por lo tanto, si se muere por una galleta o un chocolate normal, cómase uno o dos, y disfrútelos".

sábado, 25 de abril de 2009

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

ÁCIDOS GRASOS OMEGA-3 EN LA HEMOSTASIA
Se ha comprobado que el consumo de AG w-3 disminuye el fibrinógeno, el factor VIII, el factor von Willebrand y la agregación plaquetaria y aumenta los niveles de proteína C reactiva. Una dieta rica en AG w-3 modula la respuesta vascular y disminuye la agregación de las plaquetas ante daños bioquímicos o físicos por varios mecanismos: regula la síntesis de prostaglandina plaquetaria, inhibe la respuesta proliferativa vascular mediada por macrófagos o citoquinas e incrementa la actividad del factor relajante del endotelio, todo esto básicamente por la sustitución de ácido araquidónico por EPA y DHA en los fosfolípidos de membrana. No hay evidencias de efectos desfavorables de los AG w-3 sobre la actividad del inhibidor del activador del plaminógeno-1 ni del factor VII.
CONCLUSIONES
El consumo de concentrados de aceites de pescado (hasta tres gramos diarios), mejora la hipertrigliceridemia de los diabéticos y la de los no diabéticos, reduce la hipertensión arterial sistólica y diastólica en hipertensos y disminuye la agregación plaquetaria y otros factores protrombóticos. El consumo de altas concentraciones de EPA/DHA por largo período de tiempo puede elevar la glucemia en los diabéticos, la presión arterial en los hipertensos susceptibles y las LDLc. Se recomienda el consumo de pescados de carne azul dos ó tres veces por semana, en sustitución de alimentos que contienen grasas saturadas. La administración de concentrados de aceites de pescado puede indicarse sólo a dosis bajas como terapéutica coadyuvante.

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

ÁCIDOS GRASOS OMEGA 3 EN LAS DISLIPIDEMIAS
Desde los estudios de Kinsell y col., Keys y col. y Ahrens y col. se conoce que la dieta ejerce su influencia sobre el colesterol plasmático (COL), pero no sobre las lipoproteínas (LP). El efecto de los AG w-3 sobre los lípidos y LP adquirió relevancia a partir de los trabajos de Dyerberg en los esquimales, a quienes encontró niveles de 20% de COL y de 60% de triglicéridos (TG), menores en ambos casos que en los daneses. Los AG w-3 disminuyen las VLDLc y los TG del plasma, tanto en sujetos normales, como en HTG. Este efecto es dosis dependiente y suprime la lipemia postprandial representada por los quilomicrones remanentes. La reducción de la HTG será mayor a mayor nivel basal de TG. tanto con dosis bajas de AG w-3 durante largo tiempo, como con dosis única alta. Los efectos sobre LDLc y HDLc son variables. La HDLc por regla general no cambia o se incrementa ligeramente a expensas de la fracción HDL2. La lipoproteína(a) se redujo en individuos sanos sometidos a dieta rica en AG w-3 durante seis meses. Los AG w-3 disminuyen la HTG porque reducen la síntesis hepática de TG, por incremento de su aclaramiento y a través de los receptores activadores de la proliferación de peroxisomas (PPAR). La ligera elevación de las LDL parece estar relacionada con la más rápida convertibilidad de las VLDLc a LDLc, lo cual ha sido probado en cerdos pequeños, pero no en humanos. No se conoce el mecanismo de las modificaciones de las HDLc y se sugiere que en parte depende de la dosis de AG w-3, que produce reducciones mayores a dosis más altas.

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

Efectos de los ácidos grasos omega-3 en la diabetes, las dislipidemias, la hipertensión y la hemostasia.

Introducción
El ácido alfa-linolénico es un ácido graso (AG) omega-3 (w-3) que no se puede obtener de la dieta, pero de él derivan los ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA), cuya fuente natural son los pescados de carne azul. Las especies más ricas en EPA/DHA (gramos de aceite por cada 100 gramos de pescado crudo) son la sardina 3.3 gramos, la macarela 2.5, el arenque 1.7, la anchoa 1.4 y el salmón 1.4. Los concentrados de aceites de pescado con mayor contenido en EPA/DHA por cada 100 gramos de aceite son Promega 44.2 gramos, MaxEpa 29.4, aceite de salmón 19.9, aceite de hígado de bacalao 18.5 y aceite de arenque 11.4. El consumo de AG w-3 disminuye la incidencia de cardiopatía isquémica. Dyerberg fue el primero en reportar esta asociación tras sus observaciones de los esquimales, quienes ingieren un promedio 7g diarios de w-3, mientras los daneses consumen menos de 0,1g al día. La prevalencia de cardiopatía isquémica (CI) en los esquimales es la quinta parte de la de los daneses. A partir de entonces el consumo de EPA/DHA se ha incrementado. Este consumo no debe superar el 10% del total de las calorías ingeridas en el día. En este artículo se hace una revisión del efecto de los AG w-3 en pacientes portadores de diabetes mellitus (DM), hipertensión arterial (HTA) y dislipidemias.
ACIDOS GRASOS OMEGA-3 EN LA DIABETES MELLITUS
La relación entre DM y aceites de pescado fue señalada por Sagild y cols. y por Kromann y cols. al observar en los esquimales menor incidencia de CI y DM que en los daneses. Glauber y cols.8 reportaron en seis hombres de edad media con DM tipo 2, descontrol de la glucemia después de un mes de la administración suplementaria de 5,5 gramos de aceite de pescado concentrado (MaxEpa). Resultados similares reportaron Friday y cols. En un ensayo comparativo con gliburide y ocho gramos diarios de AG w-3 durante 4 semanas en diabéticos tipo 2 se incrementó de manera significativa la glucemia en ayunas. El metaanálisis de Friedberg y cols. que abarcó 26 estudios publicados entre 1984 y 1993, demuestra una considerable disminución de la glucemia en ayunas en la DM tipo 1 y una ligera elevación, no significativa desde el punto de vista estadístico, en la DM tipo 2. Estos autores estiman que se tiende a exagerar los efectos adversos de la administración de aceites de pescado sobre el control glucémico. En este metaanálisis se incluyen ensayos muy variables en cuanto al número de pacientes, a la duración del tratamiento y a la dosis diaria de EPA/DHA. Dos ensayos clínicos recientes confirman estos hallazgos. Eritsland y cols. señalan que con la administración de 3,4 gramos diarios de AG w-3 durante seis meses a 28 individuos hipertrigliceridémicos no diabéticos se redujo menos la glucemia que en los del grupo control. En otro ensayo en sujetos no diabéticos con hiperlipidemia combinada, tratados con 3,4 gramos diarios de AG w-3, no se afectó la glucemia, la insulinemia ni la proinsulinemia en ayunas en relación con los valores basales. El efecto de los AG w-3 en la insulino-resistencia fue evaluado por Rivellese y cols. en diabéticos tipo 2, quienes recibieron 2,7 gramos diarios de EPA/DHA, sin que se reportara deterioro del control glucémico ni mejoría de la resistencia a la insulina. Berry, que obtuvo resultados similares en pacientes con síndrome metabólico, observó además mejoría de la hpertrigliceridemia (HTG) y de la hipertensión arterial (HTA), en lo que concuerda Fasching y cols. con la administración diaria de 3,8/2,5 gramos de EPA/DHA. Dos estudios recientes corroboran estos resultados. Los AG w-3 no modifican la sensibilidad de los tejidos periféricos a la insulina, pero inhiben la glicolisis y la secreción de insulina, y aumentan la producción hepática de glucosa. Los AG w-3 pueden aliviar los efectos negativos que sobre la relajación del endotelio producen los productos finales de la glicosilación avanzada.
Los efectos de la administración de AG w-3 en la DM dependerán de la dosis administrada. Altas dosis (7,5g/día) elevan la glucosa en ayunas, mientras las dosis bajas (4g/d) no la modifican. Se recomienda su uso en la DM cuando concomita HTG. La American Diabetes Association señala que el concentrado de aceite de pescado en la dieta de los pacientes diabéticos con severa HTG se debe hacer con supervisión médica y dietética y no se debe establecer como una recomendación a diabéticos en general.